8 d’octubre de 2009

Mirades

Pues cuando los ojos hablan tutean, aunque los labios no hayan pronunciado todavía un "usted". Mann, Thomas. La montaña mágica

2 comentaris:

Striper ha dit...

Molt interesant.

Imeyne ha dit...

deberían los labios envidiar los ojos. A ver si así se deciden a dar el paso