28 de desembre de 2008

Niebla

Bueno, cállate, basta- y cerraba él los ojos-; no digas nada, déjame hablar solo, conmigo mismo. Así he vivido desde que murió mi madre, conmigo mismo, nada más que conmigo, es decir, dormido. Y no he sabido lo que es dormir juntamente, dormir dos un mismo sueño. ¡Dormir juntos! No estar juntos durmiendo cada cual su sueño, ¡no!, sino dormir juntos, ¡dormir juntos el mismo sueño! ¿Y si durmiéramos tú y yo, Rosario, el mismo sueño?

Miguel de Unamuno. Niebla Us el recomano

2 comentaris:

Striper ha dit...

Jo l'he llegit i em va deixar un molt bon sabor de boca.

Efrem ha dit...

Un més a la llista, doncs!